Migrantes es un homenaje a quienes cruzaron fronteras visibles e invisibles, y una invitación a recuperar las raíces para entender quiénes somos. Es la historia de una familia, sí; pero de algún modo es la historia de todas las familias de nuestro país, de esos afluentes que hoy son parte del gran río de la argentinidad.
En esta novela se entrelazan relatos reales de personas que, por necesidad o persecución, migraron desde Europa a la Argentina, o del campo a la ciudad —que es otra forma de emigrar—, reinventando sus vidas en busca de un futuro posible.
Con escenas íntimas y conmovedoras, Elisa Diodato reconstruye la memoria de sus antecesores y da vida a personajes entrañables: un nonno que sobrevive en campos de internamiento, una pareja desterrada por los abusos de poder de la Iglesia, una tía dentro del espectro autista cuya forma de ver el mundo dejó una huella profunda. Temas como la pobreza, el exilio, la discriminación y la capacidad de hallar ternura y dignidad en medio de la adversidad, atraviesan estas historias con una vigencia que nos interpela, porque migrantes fuimos y migrantes somos.








